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Cuando un recién nacido llega a casa, toda la familia se vuelca en sus cuidados, especialmente en lo referente a su higiene y alimentación. Al fin y al cabo durante los primeros meses de vida, el organismo del bebé todavía está en fase de desarrollo. Su sistema inmunológico aún se tiene que conformar para hacer frente al mundo de virus y bacterias en el que vivimos, su piel es más sensible que la de un adulto y su sistema digestivo es todavía inmaduro para alimentarse como el resto de la familia, por poner algunos ejemplos.

Como consecuencia, nuestro bebé merece unos cuidados determinados que se vayan adaptando a sus condiciones. Así, empleamos un gel de baño especial o detergentes específicos para lavar su ropa y adaptamos sus comidas en cada una de las diferentes etapas. Muchos, sin embargo, olvidamos la importancia de estos cuidados a la hora de la higiene de los utensilios que se utilizan para la alimentación del pequeño: tanto biberones como tetinas pasando por chupetes o vasos, platos y cubiertos más adelante.

¿Por qué lavarlos con el resto de la vajilla y mezclarlos con alimentos para los que el bebé aún no está preparado? ¿Por qué no usar un jabón diseñado específicamente para la limpieza de estos accesorios? A continuación, repasamos todo lo que hay saber para llevar una correcta higiene de biberones, chupetes y demás accesorios del bebé que constantemente tenemos que estar limpiando.

¿Por que un detergente especial?

Cualquiera que acostumbre a lavar los accesorios del bebé con un detergente de lavavajillas común se habrá percatado del intenso aroma que queda impregnado en el material tras la limpieza. Es algo que preocupa a muchos padres y que resulta especialmente llamativo en aquellos materiales con los que se hacen las tetinas y chupetes, esto es, silicona o látex.

¿Acaso no aclaramos debidamente los restos de jabón? A simple vista parece que sí, pero el problema, en realidad, radica en la agresividad del detergente, cuyo aroma es capaz de penetrar en estos materiales y alterar el sabor de los alimentos que el bebé va a ingerir después.

Por eso lo más seguro para limpiar los utensilios de la alimentación del bebé y otros elementos como mordedores y accesorios del sacaleches, es usar una fórmula especial para productos infantiles, como la del detergente para biberones y tetinas NUK.

Su composición es totalmente segura para los bebés, ya que está elaborada con ingredientes naturales, sin componentes agresivos, perfumes ni colorantes. Además, está diseñado para permitir un rápido aclarado que impide que queden restos de jabón en las superficies de látex o silicona, con lo que eliminamos la posibilidad de alterar el sabor de los alimentos y bebidas.

Por otra parte, si bien los lavavajillas líquidos convencionales dejan un intenso aroma a jabón que muchas veces relacionamos con una limpieza profunda, la mayoría no son capaces de eliminar los restos que quedan en tetinas y biberones, ya sean de leche, cereales o fruta. Esto puede favorecer la proliferación de bacterias en estos accesorios en constante uso por parte del niño. Lo mismo puede suceder con los restos de leche materna en los accesorios del sacaleches, cuya higiene resulta muy delicada. Una opción cómoda para evitarlo es recurrir a un detergente específico para biberones formulado con enzimas que fragmentan las proteínas de la leche y son capaces de retirar de manera eficiente esos restos.

Consejos para limpiar los utensilios del bebé

Si bien el lavavajillas nos aporta un extra de comodidad, lavar a mano los utensilios de nuestro hijo es lo único que nos permitirá alcanzar una verdadera limpieza profunda y segura para el pequeño, prolongando además la durabilidad de estos accesorios. Veamos paso a paso cómo abordar la tarea con cada elemento.

Biberones y tetinas sin restos

Para higienizar correctamente los biberones, será muy útil contar con un cepillo limpiabiberones con el que llegar al fondo del recipiente y todos sus recovecos con facilidad. Si en su diseño integra también una escobilla específica para tetinas, mejor. Frotaremos con cuidado para no dejar ninguna zona sin tratar y enjuagaremos abundantemente.

A a hora de secar los biberones, hay que dejarlos desmontados en un lugar ventilado, que puede ser un escurridor o sobre papel de cocina. Es importante que no quede nada de humedad antes de montarlos de nuevo y guardarlos para evitar la aparición de microorganismos.

Por otra parte, si nuestro propósito es lograr una desinfección absoluta de biberones y accesorios periódicamente, es posible optar por un esterilizador a vapor que no emplee agentes químicos, al que también convendrá recurrir siempre antes del primer uso de cualquier utensilio.

No conviene meter las tetinas en la parte inferior del lavavalijjas, porque las altas temperaturas que alcanza podrían deteriorarlas

Si finalmente nos decantamos por el lavavajillas, hemos de vigilar que la tetina y el vaso del biberón queden boca abajo y no se den la vuelta durante el programa de lavado. Si al acabar este comprobamos que han quedado boca arriba o con restos de agua en el interior, lo más seguro será volverlos a lavar a mano para eliminar los posibles restos de jabón y comida. Asimismo, conviene tener precaución con el lugar del lavaplatos en el que colocamos las tetinas, ya que en el estante inferior se alcanzan temperaturas mayores que podrían deteriorar el material.

Sea como fuere, lo importante es que la limpieza de biberones y tetinas se realice inmediatamente después de cada uso para que los restos de leche o alimentos no queden adheridos a los materiales ni se generen malos olores. Asimismo, es recomendable utilizar agua caliente para eliminar mejor los residuos. Conviene insistir en áreas de difícil acceso, como los bordes internos del vaso del biberón, las ranuras de la rosca o la parte final de la tetina. Tampoco debemos olvidar el tapón de seguridad y la tapa si los hemos usado.

Chupetes y mordedores listos para un nuevo uso

Son accesorios que están en permanente contacto con la boca del bebé (y con el suelo), por lo que la máxima pulcritud es una cuestión prioritaria. Una vez más, es preferible utilizar jabones formulados con ingredientes naturales, que no dejen residuos y sin conservantes ni perfumes que puedan irritar la piel del bebé, especialmente sensible en el área peribucal. Es el caso del jabón limpiabiberones de NUK, formulado con enzimas que fragmentan las proteínas de la leche y los posibles residuos que hayan quedado en el biberón.

Hay que tener en cuenta que es muy frecuente que caigan al suelo y habrá que sustituir los sucios por los limpios con mucha frecuencia. Para desinfectarlos, nuevamente entra en juego el esterilizador, pero en este caso de microondas. Tiene la ventaja de la rapidez de funcionamiento y, en muy pocos minutos, es factible tener los chupetes a punto. Además existe una solución innovadora que permite ahorrar tiempo a la hora de esterilizar chupetes: se trata de los portachupetes higienizables, unas cómodas carcasas que, además de transportar los chupetes, permiten esterilizarlos con tan solo un poco de agua en el microondas. Soluciones como esta son ideales para usar fuera de casa.

Por otro lado, chupetes y mordedores también pueden estropearse en el lavavajillas por las altas temperaturas que alcanza este aparato, arriesgándonos a que se deformen o pierdan su color original. Por eso lo más seguro es lavarlos a mano, junto con el resto de accesorios para la alimentación del peque.

El menaje, a mano o a máquina

Los vasos, platos, cuencos, tazas y cubiertos del bebé han de estar fabricados con materiales resistentes y 100% libres de tóxicos y pueden limpiarse tanto a mano como en el lavaplatos.

Si bien los primeros meses, en los que el pequeño es más vulnerable, conviene preservarlos de entrar en contacto con otros restos de alimentos o detergentes fuertes que se usan en la limpieza a máquina. Sobre todo si hablamos de materiales como la silicona o el látex con el que están fabricados muchos de estos utensilios, usar un jabón suave, sin aromas ni ingredientes agresivos marcará la diferencia y la limpieza a mano permitirá que nos duren en perfecta condiciones mucho más tiempo.

Imágenes: PexelsUnsplash / Life is fantastic