Bebés y más
Contenidos contratados por la marca que se menciona

+info

La llegada de tu bebé a casa es una auténtica revolución. En muchas ocasiones verás que muchos de los planes que habías hecho antes de su nacimiento salen por la puerta, porque cada bebé es un mundo y lo que imaginábamos que iba a ser de una manera no siempre se da así. En cambio, sí es cierto que tomar algunas decisiones e informarnos antes de que llegue el momento del parto ayuda a afrontar parte de las situaciones que surgen durante el primer año de vida. Y una con la que es muy posible que te topes es el biberón.

Tanto si has decidido optar por una lactancia mixta, como si sólo necesitas dar un biberón de manera puntual (por ejemplo cuando lo dejes con otra persona durante unas horas) o si finalmente has instaurado una lactancia artificial, el biberón va a acompañarte a lo largo de esta primera etapa y es importante conocer cuál es la oferta que hay en el mercado, cuál se adapta mejor a las necesidades de tu peque y qué implicaciones tiene cada una de las distintas opciones disponibles, sobre todo en lo referente a la tetina.

Es con éstas con las que vamos a quedarnos en este artículo, ya que se trata de la parte más sensible del biberón para el bebé. Es la que estará en contacto directo con su boca, la que es susceptible de interferir en la lactancia y la que, en definitiva, tiene que gustarle para poder alimentarse correctamente. Porque, como ya verás, sí: los bebés tienen sus preferencias y es muy probable que tengas que probar con varias tetinas antes de dar con la que más cómoda le resulta.

El material de fabricación es la primera cuestión que se nos plantea a la hora de elegir una tetina para el biberón de nuestro hijo: ¿látex o silicona? ¿Hay un material mejor que otro? La respuesta es no. Fabricantes como NUK siempre optan por los materiales de la más alta calidad a la hora de elaborar sus tetinas, por lo que elegir uno u otro es más cuestión de preferencia.

El látex, un material de origen natural

El látex es un material fabricado a partir de savia lechosa, muy blando, flexible y que, precisamente por estas dos cualidades, puede asemejarse un poco más al pezón, algo a tener en cuenta si estás combinando alguna toma de biberón con lactancia materna. Además es muy resistente al desgarro, cuestión importante cuando los primeros dientes asoman o pasan una crisis de lactancia —sí, incluso los bebés con lactancia artificial las pasan—, en las que se dedican a estirar de la tetina (o el pezón) sin mucha compasión.

Como cualquier material, tiene algunos puntos que debemos tener en cuenta a la hora de cuidarlo para alargar su vida lo máximo posible. Es importante conservarlo en un sitio alejado de la luz solar directa, que hace que se vuelva más quebradizo y poroso, así como de las grasas alimentarias. Es decir, una vez que hayamos terminado de utilizarlo, lo lavamos bien, lo secamos y lo guardamos. Prácticamente lo que haríamos con cualquier otra tetina.

Una de las cuestiones que debemos tener en mente a la hora de elegir una tetina de látex es que existe la posibilidad de que sea un material que dé alergia a nuestro bebé. Ni mucho menos es algo habitual, pero sí que es cierto que la alergia al caucho existe y debemos tenerlo en mente durante esas primeras tomas. 

La vida útil de una tetina de látex ronda entre el mes y los dos meses, y sabremos que es hora de cambiarla cuando notemos que su textura es ligeramente pegajosa.

La silicona, firme, transparente y sintética

La segunda opción más utilizada es la silicona. Se trata de un material algo más firme que el látex, transparente y sintético, a diferencia del látex, que es de origen natural. Es mucho más resistente y soporta con facilidad altas temperaturas, lo cual es un punto a favor de cara a esterilizar estas tetinas. También tiene la ventaja, respecto al látex, de que ni la luz solar ni las grasas afectan a su resistencia y carecen del ligerísimo sabor y olor que sí puede llegar a percibir el bebé en el látex.

Precisamente, esta resistencia suele traducirse en que las tetinas hechas con silicona suelen ser algo más duras y puede ser que a tu bebé, sobre todo cuando es pequeño, le apetezca algo más blandito. 

Si optas por tetinas fabricadas con silicona cuando tu peque ya tenga dientes, es importante que sepas que cualquier tetina con marcas de mordisco debe ser cambiada lo antes posible. NUK utiliza siliconas de alta resistencia especialmente a partir de la talla 3 para poder afrontar este tipo de situaciones con solvencia. Sin embargo, es verdad que este material es algo más susceptible a quedar marcado que el látex, debido precisamente a esta firmeza que, en definitiva, también conlleva algo de rigidez.

Al igual que las tetinas de látex, la vida útil de una tetina de silicona puede estar entre el mes y los dos meses, teniendo siempre en cuenta lo que comentábamos de cambiarla en cuanto haya alguna marca hecha por los dientes del bebé.

Un diseño perfectamente estudiado

Si el bebé puede mostrar preferencia por un material u otro debido a sus características, ni que decir tiene que la forma de la tetina es un mundo aparte. NUK cuenta con tres gamas distintas, pensadas para satisfacer las necesidades y gustos del bebé más exigente.

Todas ellas están diseñadas con materiales de alta calidad y acabados resistentes, cuya finalidad es acercarse lo máximo posible a la anatomía del pecho materno no sólo para interferir lo menos posible en la lactancia, sino también para adaptarse a la propia anatomía de la boca del bebé. No olvidemos que esta se encuentra diseñada para recibir el pezón y que puede verse afectada si empleamos tetinas que no tengan el máximo respeto por ella. 

Tanto la forma de la tetina como sus orificios múltiples, cuya finalidad es asemejarse al flujo de leche que proviene del pecho, y la válvula anticólico, ideada para minimizar al máximo posible la ingesta de aire durante la toma, son características fundamentales de cualquier tetina de calidad.

Ahora elegir es cuestión de probar. Escucha a tu bebé, él será quien mejor te guíe en este proceso y te darás cuenta rápidamente en el momento en el que aciertes.

Imágenes| NUK, Unsplash